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Los próceres olvidados

Madrugada del 9 de marzo de 1811. Envueltos en las nieblas del amanecer, escuadrones del Ejército paraguayo cruzan un puente que Luis Caballero (padre del prócer Pedro Juan Caballero) había acabado de construir en forma silenciosa y oculta sobre el río Tacuary, para sorprender desde la retaguardia a las tropas del brigadier general argentino Manuel Belgrano, acampadas en un paraje cercano a donde ahora se levanta la ciudad de Carmen del Paraná, en Itapúa.

El principal comandante de esa gran maniobra militar, que resultó victoriosa y decisiva para el proceso de la Independencia del Paraguay, era el teniente coronel Manuel Atanasio Cavañas, el mismo que junto a Juan Manuel Gamarra y otros jefes militares paraguayos se habían quedado a enfrentar al Ejército argentino invasor en Paraguarí, en enero de 1811, cuando el gobernador español Bernardo de Velasco y varios de sus oficiales huyeron asustados del campo de batalla.

En Tacuary, Cavañas y sus tropas lograron sorprender al ejército de Belgrano y superarlos en fuerza militar. Tras varias horas de combate, el comandante argentino se vio obligado a izar una bandera blanca y pedir una tregua, reconociendo su derrota.

Belgrano había empezado la invasión del Paraguay en diciembre de 1810, enviado por la Junta de Buenos Aires, en donde los porteños ya habían conquistado su independencia y querían derrocar también a los españoles en la provincia vecina, para anexar al territorio como parte del nuevo país, pero se encontraron con que los paraguayos no compartían la idea de cambiar de amos, liberándose de España para pasar a depender de Buenos Aires.

Tras la derrota argentina en Tacuary, el comandante paraguayo Manuel Atanasio Cavañas negoció con Belgrano su rendición, a cambio de dejarlo salir de la provincia, sin consultar previamente esa decisión con el gobernador español Velazco.

"En Tacuary, en marzo de 1811 (dos meses antes de la gesta emancipadora del 14 y 15 de mayo) se dio el primer acto de la Independencia paraguaya, cuando Cavañas ya no obedece al gobernador Velazco, sino asume en forma autónoma la representación del Paraguay, para firmar los acuerdos con Belgrano, y luego dejarlo ir", destacó el conocido pintor y escritor Carlos Colombino (ya fallecido), uno de los principales impulsores del rescate de Cavañas y Gamarra (de quienes Colombino es descendiente), como próceres de la Independencia.

Los olvidados de la historia oficial

Durante los 200 años que siguieron a la gesta de la Independencia del Paraguay, a pesar de que tuvieron activa participación en las batallas previas y en la propia gesta emancipadora de mayo de 1811, los nombres de Manuel Atanasio Cavañas y de Juan Manuel Gamarra fueron omitidos en la galería de los Próceres de Mayo, en los manuales escolares y en los libros de la historia oficial.

Manuel Atanasio Cavañas (en la época, el apellido se escribía con v corta) nació en 1768 en Pirayú. Era bisnieto del caballero español Antonio Cavañas y Ampuero, llegado a América desde Santander, a mediados del siglo XVII, quien recaló en Asunción en 1702. Era un potentado estanciero, cuyos establecimientos abarcaban desde Itacurubí, San José y Barrero Grande hasta el Tebicuary.

De gran influencia en la población rural, tuvo además una exitosa carrera militar.

El otro prócer olvidado, Juan Manuel Gamarra, nació en la Villa Real de Concepción, hijo del cofundador de la ciudad, Juan José Gamarra y Mendoza, y desde muy joven abrazó la carrera de las armas, donde conoció a Manuel Cavañas y a su familia, al punto de conocer y luego casarse con una sobrina suya, Carmelita Cavañas. Juntos integraron el batallón de paraguayos que fue a Buenos Aires a combatir contra la invasión de los ingleses, de donde ambos regresaron con gran prestigio guerrero.

Cuando a fines de 1810, tras la independencia de Buenos Aires, un ejército al mando del brigadier general Manuel Belgrano invadió el Paraguay para buscar anexarlo a la Argentina, el gobernador Bernardo de Velazco convocó a los comandantes paraguayos, entre ellos Cavañas y Gamarra, y les encargó dirigir la defensa.

El primer choque bélico fue en Paraguarí, el 19 de enero de 1811, cuando los españoles se batieron en retirada, pero los paraguayos siguieron peleando hasta lograr el repliegue de los argentinos, a quienes finalmente vencieron en Tacuary, en marzo de 1811, emergiendo Cavañas y Gamarra como los principales jefes victoriosos, que obtuvieron la rendición del general Belgrano, con quien firmaron un acuerdo y le permitieron volver a su patria.

La rivalidad con Rodríguez de Francia

Como héroe militar de Paraguarí y Tacuary, Manuel Atanasio Cavañas fue ascendido a teniente coronel, pero su postura autónoma molestó no solo a los españoles, sino incluso a otros dirigentes de la gesta emancipadora, entre ellos el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia.

"Allí empezó una fuerte rivalidad entre Cavañas y José Gaspar Rodríguez de Francia, quien le había criticado duramente por haber dejado en libertad a Belgrano tras la batalla de Tacuary", relató Carlos Colombino.

Por ello, aunque Cavañas y Gamarra tuvieron una activa participación en los preparativos para la gesta de la Independencia, fueron posteriormente condenados al olvido y al ostracismo.

En el caso de Cavañas, aunque él se retiró de la actividad política para refugiarse en su establecimiento rural, en 1822 el dictador Francia inició un proceso en su contra por su amistad con el caudillo uruguayo Gervasio Artigas.

Tras su muerte, en 1828, sus posesiones fueron confiscadas por el Estado, fue declarado "traidor" y se le privó de todas sus jerarquías militares.

En el caso de Juan Manuel Gamarra, fue electo diputado nacional por Concepción para el primer Congreso Nacional del 17 de junio de 1811. Luego ocupó el cargo de juez político y militar de su ciudad natal hasta 1814, fecha en que se retiró al paraje de Eguá, cerca de la actual Horqueta. Fue apresado por orden del dictador Francia y terminó sus días en la cárcel pública (el actual Cabildo), ya muy anciano, en la década de 1830.

"Sus nombres fueron borrados de muchos registros y varias generaciones de paraguayos desconocieron que ellos también fueron próceres de la Independencia, hasta que algunos de sus descendientes empezamos a reivindicar su memoria como un acto de reparación histórica", indicó Carlos Colombino.

Precisamente, Colombino fue quien rescató y puso en valor la antigua vivienda rural de Manuel Atanasio Cavañas, conocida como el Óga Guasu de los Cabañas (ahora el apellido se escribe con b larga), en la zona de Caapucú, hoy convertida en el Museo Casa Oratorio Cabañas, con muebles originales y tallas de arte religioso. Para llegar hasta el lugar hay que ingresar desde la ruta 1, Mariscal Estigarribia, poco antes de llegar a la ciudad de Villa Florida.

La memoria recuperada, por Ley

Tras una larga gestión de los descendientes de ambos héroes olvidados, finalmente, el 5 de mayo de 2011, en vísperas de la celebración del Bicentenario, la Cámara de Diputados dio media sanción a la Ley N° 4.414/11, "que declara Próceres de la Independencia Paraguaya de 1811 a don Manuel Atanasio Cavañas y a don Juan Manuel Gamarra", citando entre los motivos "la participación y contribución en el proceso de emancipación del Paraguay"

La Cámara de Senadores acabó por aprobarla el 18 de agosto y el Poder Ejecutivo la promulgó algunas semanas después.

Ahora los nombres de Cavañas y Gamarra se suman a los de Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe, Gaspar Rodríguez de Francia, Mauricio José Troche, Mariano Antonio Molas, Fernando de la Mora, entre otros.

Tuvieron que transcurrir dos siglos para que se hiciera justicia con la memoria de ambos próceres proscriptos.

En el caso de Juan Manuel Gamarra, fue electo diputado nacional por Concepción para el primer Congreso Nacional del 17 de junio de 1811. Luego ocupó el cargo de juez político y militar de su ciudad natal hasta 1814, fecha en que se retiró al paraje de Eguá, cerca de la actual Horqueta. Fue apresado por orden del dictador Francia y terminó sus días en la cárcel pública (el actual Cabildo), ya muy anciano, en la década de 1830.

"Sus nombres fueron borrados de muchos registros y varias generaciones de paraguayos desconocieron que ellos también fueron próceres de la Independencia, hasta que algunos de sus descendientes empezamos a reivindicar su memoria como un acto de reparación histórica", indicó Carlos Colombino.

Precisamente, Colombino fue quien rescató y puso en valor la antigua vivienda rural de Manuel Atanasio Cavañas, conocida como el Óga Guasu de los Cabañas (ahora el apellido se escribe con b larga), en la zona de Caapucú, hoy convertida en el Museo Casa Oratorio Cabañas, con muebles originales y tallas de arte religioso. Para llegar hasta el lugar hay que ingresar desde la ruta 1, Mariscal Estigarribia, poco antes de llegar a la ciudad de Villa Florida.

La memoria recuperada, por Ley

Tras una larga gestión de los descendientes de ambos héroes olvidados, finalmente, el 5 de mayo de 2011, en vísperas de la celebración del Bicentenario, la Cámara de Diputados dio media sanción a la Ley N° 4.414/11, "que declara Próceres de la Independencia Paraguaya de 1811 a don Manuel Atanasio Cavañas y a don Juan Manuel Gamarra", citando entre los motivos "la participación y contribución en el proceso de emancipación del Paraguay"

La Cámara de Senadores acabó por aprobarla el 18 de agosto y el Poder Ejecutivo la promulgó algunas semanas después.

Ahora los nombres de Cavañas y Gamarra se suman a los de Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe, Gaspar Rodríguez de Francia, Mauricio José Troche, Mariano Antonio Molas, Fernando de la Mora, entre otros.

Tuvieron que transcurrir dos siglos para que se hiciera justicia con la memoria de ambos próceres proscriptos.

 

Fuente: ultimahora.com

Foto: http://snd.gov.py/-/cuadro-de-manuel-atanasio-cabanas

 

 

 

 

 

 

 

 

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